Un proyecto musical bien presentado es lo que separa una propuesta que se lee de una que se archiva. Sellos, festivales, salas, marcas, curadores de playlists y medios reciben decenas de propuestas cada semana: si la tuya no se entiende en un minuto, rara vez hay segunda oportunidad.
En esta guía vas a ver qué es exactamente un proyecto musical, qué tiene que incluir tu dossier, cómo escribir una propuesta musical que se lea hasta el final y cómo adaptarla según a quién se la envías. Al final tienes un modelo que puedes copiar y un checklist para revisar antes de enviar.
Un proyecto musical es la propuesta artística completa de un artista o banda: la música, la identidad (estética, mensaje, público al que le habla), lo que ya lograste y hacia dónde vas. No es solo “mis canciones”: es la respuesta a la pregunta que se hace cualquier persona de la industria cuando te escucha por primera vez, ¿por qué debería apostar por esto?
Presentar el proyecto es convertir todo eso en un documento corto y claro (dossier, EPK o propuesta) que alguien pueda entender sin conocerte.
Conseguir fechas en salas, ciclos y festivales.
Firmar con un sello o conseguir un acuerdo de distribución o management.
Atraer patrocinadores y marcas que quieran asociarse a tu público.
Postular a becas, ayudas y concursos, donde casi siempre te piden una propuesta escrita.
Conseguir prensa y playlists, porque periodistas y curadores necesitan contexto para hablar de ti.
El mismo proyecto se presenta de forma distinta en cada caso, pero la base es siempre la misma.
Estos son los elementos que no pueden faltar en tu dossier o propuesta musical:
Resumen en dos líneas: quién eres, qué género haces y qué te hace distinto. Es lo primero que se lee y muchas veces lo único.
Biografía corta: entre 100 y 200 palabras, en tercera persona, con los hitos reales (lanzamientos, fechas importantes, colaboraciones).
Música para escuchar ya: dos o tres enlaces directos a tus mejores canciones (Spotify, YouTube o SoundCloud). Nada de descargas obligatorias.
Datos que respalden tu crecimiento: oyentes mensuales, seguidores, reproducciones destacadas, shows o ventas. Mejor pocos datos verdaderos que muchos inflados.
Público objetivo: edad, países y estilo de vida de quienes te escuchan. Para una marca o un festival esto vale tanto como tu música.
Fotos y arte en buena calidad: al menos una foto horizontal y una vertical que se puedan usar en prensa y redes.
Videos en vivo o videoclips, si los tienes: demuestran que el proyecto funciona fuera del estudio.
Rider técnico (si buscas fechas): formación, necesidades de sonido y escenario.
Contacto claro: un correo, un teléfono y tus redes principales.
Si todavía no tienes una estética definida, empieza por nuestra guía de identidad visual para proyectos musicales.
Cuando te piden una “propuesta musical” por correo o en un formulario, usa esta estructura. Cabe en una página y se puede adaptar a cualquier destinatario:
1. Presentación. “Somos [nombre], un proyecto de [género] de [ciudad/país] que mezcla [influencias] para un público de [descripción].”
2. Momento actual. Qué estás lanzando o preparando ahora y por qué es relevante: un disco, una gira, un single con buena respuesta.
3. Prueba. Dos o tres datos concretos: “+X oyentes mensuales en Spotify”, “sold out en [sala]”, “seleccionados en [concurso o playlist]”.
4. Qué propones. Qué le ofreces a esa persona en concreto: un show de 45 minutos para su ciclo, una colaboración de contenido para su marca, un estreno exclusivo para su medio.
5. Cierre y contacto. Enlaces a la música, el dossier completo y tu contacto. Una línea, sin rodeos.
Sellos y managers: priorizan potencial de crecimiento y constancia. Destaca tu ritmo de lanzamientos, tu comunidad y lo que ya conseguiste sin ayuda.
Salas y festivales: quieren saber si vas a llevar público y si el show funciona. Incluye videos en vivo, convocatoria en shows anteriores y el rider.
Marcas y patrocinadores: compran acceso a tu audiencia. Habla de tu público, de los valores que compartes con la marca y de qué acciones concretas propones. Profundizamos en esto en cómo conseguir patrocinadores para tu proyecto musical.
Medios, blogs y curadores: necesitan una historia. ¿Qué hay detrás de la canción? ¿Por qué ahora? Acompaña con fotos listas para publicar.
Becas, ayudas y crowdfunding: pon el foco en el plan, el presupuesto y el impacto del proyecto. Si buscas financiación directa del público, revisa las mejores plataformas de crowdfunding para músicos.
Dossier en PDF: ideal para festivales, becas y marcas. Máximo 4 a 6 páginas, con enlaces clicables y un peso que se pueda enviar por correo.
EPK (Electronic Press Kit): una página web privada o pública con bio, música, fotos descargables, videos y contacto. Es el formato más cómodo para prensa y programadores porque siempre está actualizado.
Web propia o link en bio: sirve como base, pero no reemplaza a una propuesta escrita para cada destinatario.
Lo ideal es tener un EPK siempre actualizado y, a partir de él, armar el PDF o el correo que pide cada oportunidad.
Mandar el mismo correo genérico a todo el mundo, sin nombrar a la persona ni a su proyecto.
Adjuntar archivos pesados o pedir que descarguen la música.
Biografías larguísimas que no dicen qué haces ni por qué importa.
Datos inflados o imposibles de verificar.
Enlaces rotos o perfiles desactualizados.
No decir qué estás pidiendo: una fecha, una reunión, una reseña.
Insistir demasiado: un seguimiento a los 7 o 10 días es suficiente.
¿Se entiende quién eres y qué haces en las dos primeras líneas?
¿Las canciones se escuchan con un clic?
¿Los datos están actualizados y son verificables?
¿La propuesta está adaptada a esa persona en concreto?
¿Hay al menos una foto en alta calidad y un video?
¿Está claro qué pides y cómo contactarte?
Si vas a presentar un lanzamiento, planifícalo antes con un calendario de contenido musical para que tus redes acompañen la propuesta.
¿Qué es una propuesta musical?
Es un texto breve en el que presentas tu proyecto a alguien en concreto y le propones algo: un show, una colaboración o una reseña. Es la versión resumida y personalizada de tu dossier.
¿Cuánto tiene que medir un dossier musical?
Entre 4 y 6 páginas. Si alguien quiere más información, te la pedirá.
¿Qué diferencia hay entre un dossier y un EPK?
El dossier suele ser un PDF pensado para una oportunidad concreta; el EPK es una página online con todos tus materiales de prensa, siempre disponible.
¿Puedo presentar un proyecto musical si recién empiezo?
Sí. En lugar de números grandes, destaca tu propuesta artística, la calidad de tus grabaciones y tu plan para los próximos meses.